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Impacto ambiental
Consideraciones ambientales
El clima de la tierra tiende a cambiar debido a las
diferentes actividades humanas que alteran la composición química
de la atmósfera, aumentando la concentración de los gases
de efecto de invernadero, principalmente CO2, CH4 y NOx los cuales tienen
la propiedad de atrapar el calor, incrementando la temperatura global
de la tierra. El CO2, según estudios realizados es el gran responsable
de aproximadamente el 70% del calentamiento global de la tierra.
El carácter diferenciado del calentamiento producirá cambios
en la presión atmosférica, en los sistemas de circulación,
distribución y frecuencia de las lluvias, la desaparición
de los glaciares y el incremento del nivel medio del mar, entre otros.
Por lo que se considero crear un Protocolo, llamado Protocolo
de Kyoto.

Protocolo de Kyoto
El Protocolo
de Kyoto firmado el 10 de diciembre de 1997, y que
entro en vigor el 16 de Febrero del año 2005, es el compromiso
formal de los países participantes en la tercera conferencia de
las partes de la convención sobre cambio climático (COP3)
de reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero para el año
2012.
Contempla tres tipos de mecanismos de flexibilidad que permiten a los
países del Anexo I cumplir con sus compromisos de reducción
de Gases de efecto invernadero.
• Intercambio de Emisiones:
Consiste en el intercambio de emisiones asignadas entre países
que se han comprometido con reducciones, llamados del Anexo I.
• Implementación Conjunta
(Joint Implementation - JI-): Permite que un
país del Anexo I desarrolle un proyecto de reducción emisiones
en otro país perteneciente al Anexo I.
• Mecanismo de Desarrollo Limpio
(MDL): Permite que un país del Anexo I
desarrolle un proyecto de reducción de emisiones en un país
que no pertenece al Anexo I, como Chile.
La necesidad de reducir los efectos contaminantes de la atmósfera
terrestres están dadas porque desde principios de la década
de los noventa el mundo ha estado presenciando reiteradas catástrofes
climáticas que han causado la muerte de miles de personas, la destrucción
de millones de viviendas, perturbaciones en las finanzas de compañías
aseguradoras y han puesto a la comunidad científica y mundial en
alerta máximo. Según investigaciones llevadas a cabo, existe
una fuerte correlación entre la mayoría de los siniestros
climáticos señalados y la emisión de gases de efecto
invernadero, que produce el denominado cambio climático y recalentamiento
global.
La emisión de los gases efecto invernadero (dióxido
de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos
y hexafluoruro de azufre) si bien se inició con el desarrollo
del hombre en el mundo, se manifiesta claramente a partir de la revolución
industrial y se incrementó notoriamente como consecuencia del desarrollo
económico de las principales potencias económicas durante
el siglo XX.
El efecto invernadero, provocado principalmente por la acumulación
del dióxido de carbono en la atmósfera, conlleva un ascenso
de la temperatura media del planeta y repercute negativamente en varios
aspectos de la vida cotidiana de los cinco mil millones de personas que
habitan nuestro planeta. Es así como se prevén 75 ascensos
del nivel del mar causando la inundación de países e islas,
cambios en la geografía de varias regiones y aparición de
enfermedades en lugares antes exceptuados.
A la situación descripta se arriba por la irracionalidad de haber
considerado al aire gratuito, de libre acceso y de uso indiscriminado.
Al ser de libre acceso, la necesidad de conservarlo careció de
una expresión económica a través de un sistema de
precios y de esta manera el beneficio de utilizarlo sin retribución
quedó en el agente ejecutor y el costo recayó sobre toda
la sociedad, quién sufre las consecuencias.
De esta manera en 1992 durante la Cumbre de Río, los
países acordaron la creación de la Convención Marco
del Cambio Climático como plataforma para tomar medidas orientadas
a resolver la problemática del calentamiento global, iniciando
de esta manera una rueda de consultas interdisciplinarias y multilaterales
permanentes.
En Diciembre de 1997 durante la tercera reunión de las Conferencia
de las Partes llevada a cabo en la ciudad de Kyoto-Japón, unos
10.000 delegados de más de 100 países asistieron a este
evento de gran envergadura en el cual se llegó por consenso a la
decisión de aprobar un Protocolo en virtud del cual los países
industrializados se comprometían a reducir, para el período
entre los años 2008- 2012, el total de sus emisiones de gases de
efecto invernadero en por lo menos un 5% con relación a los niveles
de 1990, confiando en que este compromiso vinculante produzca una reversión
histórica de la tendencia ascendente de las emisiones.
De esta forma, el Protocolo
de Kyoto separa claramente entre aquellos países que, aceptando
la responsabilidad que les compete, se comprometen en reducir las emisiones
(llamados países del Anexo I) y
aquellos con una responsabilidad muy limitada y casi ajenos a esta situación
sin obligación de cumplir con reducciones de emisión y que
son llamados países no Anexo I.
El Protocolo
de Kyoto consta de 28 artículos y entre las cuestiones que
se puede relacionar con los proyectos de Biocombustibles,
puede destacarse el artículo 12 el cual describe la creación
de un Mecanismo para el Desarrollo Limpio.
Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL)
El MDL se destaca por ser un instrumento que ayudará
a los países industrializados a dar cumplimiento a los compromisos
y metas de limitación y reducción de las emisiones contraídas
en el Protocolo
de Kyoto.
En el marco de este mecanismo, las partes no incluidas en el anexo I (como
es el caso de Chile) se beneficiarán de
las actividades que tengan por resultado reducciones certificadas de las
emisiones al recibir inversiones extranjeras y las 76 partes incluidas
en el Anexo I podrán utilizar esas reducciones certificadas para
contribuir al cumplimiento de una parte de sus compromisos.
Los proyectos además de su principal objetivo que es ayudar a la
mitigación del cambio climático, deben contribuir al desarrollo
sustentable, las reducciones tienen que ser medibles y permanentes y los
beneficios ambientales tienen que ser adicionales a lo que hubiera ocurrido
en ausencia del proyecto.
De esta manera, a través del MDL se expande el menú de inversiones
y aumentan las tecnologías limpias en países "huéspedes"
(host countries)
de los proyectos.
Estos últimos se quedan con las "inversiones
limpiadoras", mientras que el inversor con los certificados
de reducción de emisiones. Se contribuye así al crecimiento
sustentable en países en vías de desarrollo.
Como conclusión se puede
destacar:
• Los
Biocombustibles
se presentan como una manera de captar inversores, elevar la rentabilidad
de los proyectos y al mismo tiempo colaborar en lograr un desarrollo limpio
y sustentable en el tiempo.
• Las
naciones desarrolladas lograron prosperidad a costa de emitir indiscriminadamente
y ahora les toca asumir el liderazgo de mitigación. Esta frase
tan frecuentemente utilizada describe perfectamente la responsabilidad
que le compete a cada parte.
• Con
la firma del Protocolo
de Kyoto, los países desarrollados dejaron
asentado su responsabilidad hacia con el cambio climático y a través
del MDL permiten que las naciones en desarrollo reciban beneficios directos
del compromiso asumido.
Para obtener formulario completo del Protocolo
de Kyoto, lo puedes descargar del archivo adjunto (PDF).
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